Archivado en: Música, Pensamientos | Etiquetas: Aqualung, Jethro Tull, Ludwig Feuerbach, Música, Pensamientos
Hace un par de días estaba leyendo y me topé con una frase que me pareció interesante, después de vuelta a mi casa busqué un poco de información y empecé a revisar diferentes cosas…simultáneamente me puse a escuchar el disco Aqualung de Jethro Tull mientras leía, y en eso estaba cuando al llegar a la canción My God (si les interesa escuchen esta versión de la canción, les aseguro que serán 10 minutos de su tiempo bien invertidos) me puse a leer la letra y resultó que por esas cosas del destino la canción tenía algo de relación con lo que había leído, asi que tomé aquel camino que generosamente la fortuna había traído hasta mi y empecé a seguirle la pista. Leí y leí y terminé chocando de frente con esta frase.
Al principio, el Hombre creó a Dios; y lo creó a su imagen y semejanza. Y el Hombre dio a Dios multitud de nombres, y el poder de que fuera el Señor de toda la tierra cuando al Hombre le conviniere.
Cubierta de Aqualung de Jethro Tull.
Me pareció muy impresionante y a la vez asertiva. No voy a darmelas de tipo profundo que cuestiona constantemente la naturaleza icónica de la religión ni de alma desarraigada de todo ideal que está en constante búsqueda de su lugar ni nada por el estilo…sólo diré que más de una vez me he cuestionado que dios, las religiones y todo lo que se ha construído los últimos 2000 años a partir de eso no sea más que una historia inventada por la misma gente y para explicarse algunas cosas (o sea un mito).
Entonces, estando ad portas de una idea de ese calibre, me fue imposible no investigar un poquito más acerca de ello. Seguí leyendo y supe que a Ludwig Feuerbach se le considera el padre intelectual del “Humanismo Ateo”, lo que no es ni más ni menos que una tendencia filosófica que plantea que la inmortalidad es una creación del hombre y sobre la cual se crean las religiones, así como sus respectivos dioses, en las que este refleja todos sus anhelos y deseos.
En este punto me pareció que todo era como una “revelación”…por alguna razón encuentro demasiado acertadas todas esas afirmaciones. Para ser sinceros, cuando creía en alguna religión como tal (o sea cuando era más chico) siempre sentía en parte que estaba creyendo una mentira, y el leer esto de verdad me impresionó un poco y me hizo pensar bastante.
Repentinamente me imaginé como alguien creaba a un dios para satisfacer alguna de sus necesidades, le daba poderes para dominar la tierra (como decía en la frase antes citada) y sin darse cuenta todo se salía de control, más gente de lo que esperaba empezaba a creer la mentira, pronto ya eran miles, millones!…y la mentira que es aceptada por millones se transformaba súbitamente en verdad. Ahora ese dios estaba fuera de control, su adoración por parte de miles de personas le había dado poderes reales sobre la tierra y sobre las personas…y de paso le había otorgado poderes a sus obispos, manos que tornaban en real la influencia de esa fantasía…y sin quererlo pasa el tiempo y tenemos 2000 años que validan a la invención de un hombre y lo transforman en la verdad de millones.
…bueno, esto último huele a medio hollywoodense, pero de verdad que pensé eso. Realmente me descoloca pensar que todas las cosas en las que cree el 90% de la población mundial (suponiendo que el 90% practica alguna religión) podría ser nada más que invención de nosotros mismos. La sensación de irrealidad es abrumante.
