Posteado por: Johnny Umbrellas | octubre 4, 2011

Go slowly…

Dios! cuánto tiempo sin escribir en este rinconcito! La verdad es que desde que está el otro blog, este ha pasado a estar aún más en segundo plano dentro de mis quehaceres…pero por un lado mejor, dado que ahora me siento un poco más libre de usar este blog como cajón de pensamientos.

Ayer cuándo venía saliendo del metro, de camino del trabajo a mi casa, me topé con quien fuera uno de mis mejores amigos durante la época de educación básica y quien, también por un buen tiempo, considere como mi mejor amigo. Tristemente la vida nos fue fuimos alejando con el tiempo y cada uno tomó rumbos bastante distintos desde comienzos de la educación media.

Crecimos diferentes.

Nos topamos. Él entraba al metro, yo salía. Me costó reconocerlo al principio, lo quedé mirando y noté que él también me miraba mientras se acercaba y que esbozaba una sonrisa. Después de un par de segundos reconocí su forma de caminar, su característica sonrisa y la forma en que miraba a la gente. Sentí una alegría tremenda al verlo. Eran varios años ya los que habían pasado sin saber nada de él y me sentí feliz de tenerlo ahí y de poder conversar un instante.

Desde ya sabía algunas cosas sobre lo que había sido su vida en este último tiempo, no es que lo investigara, sino que simplemente sabía algunas cosas como si estaba trabajando o no, donde había estudiado, etc., sólo porque eventualmente en reuniones con antiguos compañeros de colegio a veces recodábamos a quienes no habían ido ese día y comentábamos lo que sabíamos de ellos.

Aún así me sorprendió y me dio gusto hablar con él, saber cómo estaba, qué estaba haciendo ahora…pero después de despedirnos y mientras caminaba hacia mi casa fue inevitable analizar todo. Lo que me había dicho, como se veía, como estaba vestido, etc.

A veces me odio a mi mismo por hacer eso y por no poder disfrutar el momento simplemente.

El punto de todo esto es que me di cuenta lo cambiado que estaba. Se veía distinto, se veía viejo (más allá de sólo verse mayor), lo que me hizo sentir a mi también viejo. Me hizo pensar en cuánto tiempo había pasado, me hizo recordar cuando eramos niños y yo me iba a quedar a su casa junto con otro amigo y jugábamos juegos de video hasta que era muy tarde y el sueño nos terminaba por vencer, pero únicamente para despertar al otro día y seguir jugando.

Era como el hermano que nunca tuve para jugar…y sin embargo ahora eramos tan distintos como dos copos de nieve.

Me afectó.

Me afectó pensar lo diferentes que eramos ahora, siendo que eramos tan parecidos cuando niños. Me afectó saber lo que me contó, lo que hacía ahora, saber que nuestras vidas habían sido tan diferentes, saber que hemos conocido mundos tan distintos. Me afectó tremendamente, sentí que el tiempo era una máquina implacable de diferenciar y separar a las personas…y sentí pena por darme cuenta que crecimos y ya no eramos los de antes, ya no eramos iguales como antes, esos niños eran sólo un recuerdo y ahora eramos dos personas diferentes.

Me hubiera gustado que el tiempo pasara más lento, me hubiera gustado que todo hubiera transcurrido a un décimo de la velocidad a la que fue para poder disfrutar más cada momento con mi amigo, para poder sentir que seguíamos siendo iguales, que aún podemos pasar noches completas jugando carreras y riéndonos de nuestras propias estupideces.

Advertisement

Respuestas

  1. Me gustaria escribir en español, pero creo que con el poco que sé no seria posible expresar lo que yo siento. Voy escribir en portugues, espero que puedas entenderme.

    Fiquei emocionada ao ler seu post, durante a minha vida senti essa sensação que você descreveu algumas vezes. Nunca soube muito bem como lidar com esse distanciamento natural que acontece entre as pessoas, durante nossas vidas. Com isso me tornei alguém um pouco fria. Já que as pessoas vão se afastar mesmo, porque me apegar? As pessoas participarem ou não da minha vida se tornou algo com o que eu simplesmente não me importava, ou fingia não me importar.

    Agora estou redescobrindo algo em mim em relação as pessoas, voltando a acreditar que vale a pena estar perto, mesmo que em algum momento tudo mude e o tempo e a distância cheguem.

    Infelizmente o tempo é implacável e não para, para que possamos nos adaptar as mudanças, elas vão acontecendo a todo momento e em vários muitas vezes me vejo perdida: “Parem o trem, eu quero descer!”

    Por isso hoje tento viver o mais intensamente que eu puder cada momento, cada pessoa. É a única coisa que podemos fazer. Lutar contra o tempo é impossível, então vamos jogar a favor dele e aproveita-lo da melhor maneira possível.

    Meu comentário virou quase um post /o\ hehe

    Abrazos de su amiga brasileña ;)


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.