Posteado por: Johnny Umbrellas | julio 24, 2011

Once again…

Hola gente que no me visita en este blog que se pierde en el inframundo de internet. Hace mucho que no posteaba acá y no sé bien porqué, pero justo hoy a las 4.10AM me dieron ganas de escribir algo.

Y qué fue lo que pasó? no estoy seguro, pero creo que lo que me traía por acá era la necesidad irreprimible de escribir para a mi mismo cómo siento que he cambiado…¿cambiado? Si, cambiado. Pasó algo que me hizo pensar un poco. No pasó nada malo, no se asuste, únicamente fue que mientras estaba en una reunión con amigos y conversaba con la demás gente, me descubrí UNA VEZ MÁS contemplando con un poco de morbo, un poco de risa y un poco de desprecio a alguien mientras hablaba. Una vez más me descubrí repudiando a alguien por sus actitudes, una vez más de encontré “midiendo” a la gente por sus actos.

¿Qué pasó con esa persona empática que era capaz de tener una conversación fluida con cualquier persona, sin importar quién era? ¿Donde se quedó? ¿Acaso no fue a la reunión de amigos hoy y se quedó en casa? No lo sé ¿Donde ha estado el último tiempo? Tampoco tengo respuesta para eso. En realidad lo único que sé es que me he vuelto crítico, apático, un animalito al que le cuesta dejar pasar a la gente si no cumple con algunos “requisitos” de acuerdo con su óptica retorcida y particular.

Aceptemoslo, me he vuelto viejo, arrogante y soberbio, intolerante de cierta manera. Incapaz de empatizar realmente con la gente que veo con desprecio por su forma de ser, y no es que ande como un ogro por la vida, tratando mal a las personas por pensar que son despreciables, por el contrario, me fuerzo a ser empático, por tratar de maneter una conversación, por tratar de conocer un poco a la gente y encontrar algo que me haga sentir que me equivoqué, que en realidad no era alguien despreciable, que en realidad esa era una persona completamente valorable. Pero no. Por más que lo intento no encuentro nada, al menos no bajo mi óptica.

Petulante, pretencioso(a), arribista y  pedante se han transformado en adjetivos que constantemente están rondando por mi cabeza, pero que sin embargo nunca llegan a salir por mi boca ¿Soy un maldito cobarde? En cierta manera si. Converso con alguien, trato de encontrar algo que me diga que estaba equivocado, que esa persona es mejor, pero no lo encuentro y desprecio a esas personas por eso. Las desprecio profundamente. Desprecio toda su arrogancia, desprecio sus actitudes pretenciosas, desprecio con toda mi alma su incansable voluntad de aparentar una y otra vez, o tal vez no aparentar, sino que sólo de demostrar de donde vienen, quienes son ¿Les asusta que los demás no lo sepan?  ¿O es que tal vez me asusta a mi verlos a ellos?

Son las 4Am, estoy enfiestado, con sueño, cansado, con un poco de frío y estoy acá escribiendo. Una vez más en una noche hablé con gente que no conozco y una vez más me encontré sonriendo mientras por dentro pensaba en que la persona que tenía delante era una fuente infinita de petulancia. Tal vez sean algunos de los grupos de gente que frecuento los que resultan “conflictivos” con mi visión de las cosas o tal vez sea yo quien se transformó en un ser irremediablemente uraño y apático.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.